Estando yo de visita en Dubai, por expresa invitación del emir Mohamed Ashihashi, mi asesor Rocco Senior me transmitió las malas notícias que llegaban desde mi lugar de residencia habitual. Su hijo Rocco Jr, hasta la fecha chófer de mi hija, le llamó consternado para decirle que mi querida vástaga habia abandonado la mansión familiar aprovechando también la ausencia del fiel secretario de la familia, el señor Beto, a quien yo le había otorgado unos días de merecido descanso. Y para empeorar aún más las cosas, ella había regalado todas sus pertenencias a cierta persona de la que preferiría no hablar, pero creo que no me quedará más remedio hacerlo, al ver que ya ha hecho acto de presencia en este lugar.
Sorprendida y furiosa he ido viendo como se han dado las cosas, ustedes "señores" son los causantes todo este desatino. Y sobretodo dirijo mi dedo acusador a usted, señor Michael Dubbo. ¿Qué malas artes ha utilizado para conquistar a mi hija?.¿De qué cantidad de dinero estaríamos barajando en cuanto a su cuenta bancaria?. ¿De dónde procede el linaje de los Dubbo?
Lo único que habla a su favor es su manera de exigir el ADN a ese bastardillo sinvergüenza de Richard. Pero no piense que tiene el camino tan fácil. Yo sabré defender el honor de mi hija y de mi familia al máximo.
Y dicho esto, me retiro, mañana sin falta y por todos los medios posibles, intentaré ponerme en contacto con mi debilitada y confusa hija. Y ustedes vigilen con quien se están enfrentando.


